LAS CREENCIAS PUEDEN FABRICARSE; Y PUEDEN MANIPULARSE.

Podemos fabricar una creencia artificialmente. Para ello, usamos aprendizajes intelectuales:  conversaciones privadas y conferencias de personas muy carismáticas, lectura de libros, selecciones de ideas atractivas, deducciones racionales, técnicas de meditación, arte…; no hay necesidad de pasar por el acontecimiento directo, presenciado, concreto, vital.

Además podemos usar aprendizajes no intelectuales.  Un ejemplo de ello es la  IMITACIÓN espontánea.  Imitamos a nuestros padres sin preguntarnos racionalmente si sus acciones son correctas, o no.  Aceptamos sus haceres sin someterlos a un análisis racional.  También imitamos a nuestros familiares más queridos, a la sociedad, a los programas de instituciones sociales (universidades, religiones, partidos políticos).

La PROPAGANDA – tanto política, como religiosa, y comercial-, en muchas ocasiones especiales, ha usado esta práctica para ganarse la confianza, la Fe, de las personas, y poder sugerir sus productos de manera exitosa.

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De Desconocido – http://www.wdl.org/fr/item/582/, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=6597464

«El mayor reto que tiene que afrontar la humanidad es el de distinguir la realidad de la fantasía, la verdad de la propaganda».

Michael Crichton.
Autor de la novela PARQUE JURÁSICO, obra literaria que se llevó a la pantalla grande.

 

 

 

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EN LO QUE CREÍMOS

Nuestro sistema nervioso admite experiencias fisiológicas, emocionales, intelectuales, o espirituales en su estructura. Así se va formando nuestra identidad; nuestra historia. Esto sucede cuando sentimos que dichas experiencias son verdaderas; útiles, y por lo tanto, que protegerán nuestras vidas.

 

Moisés rompiendo las tablas de la ley.

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De Rembrandt – The Yorck Project (2002) 10.000 Meisterwerke der Malerei (DVD-ROM), distributed by DIRECTMEDIA Publishing GmbH. ISBN: 3936122202., Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=157868

 

A estas experiencias las hemos llamado CREENCIAS.

 

3.CAÑA DULCE. ARO Y VARILLA.

Dos días antes de morir, Primavera, tarde en la tarde, empujaba un pesado aro de metal con una varilla, frente a los barracones. Lo rodaba por todo el batey; corría tras él; y se esforzaba para no dejarlo caer en la tierra.

Sóoni lo miraba desde la Casa de Pailas: algún día lo pagará. Se levantó del cajón, caminó hasta Primavera; y empujó el aro para que perdiera el balance; y cayera. Ves estúpido, que no sirves ni para jugar. Zinaré oyó que algo pasaba afuera; y salió a ver. Primavera levantaba su juguete del suelo; pero Sóoni volvía a tumbárselo. El niño estaba a ley de romper a llorar; cuando Zinaré lo sujetó por un brazo. Parece que el buen negro no tiene vergüenza, abusar así de un niño. Es que como no quiso ser mío; a lo mejor es hasta blanco. Zinaré hizo como que no entendió lo que implicaba; le dio la espalda; y se llevó a Primavera dentro de los barracones. Sóoni los vio marchar; recogió el pesado aro, y la varilla del suelo; y se fue.

La luna llena, en lo alto del cielo, salía detrás de una nube.

CONTINUARÁ… PRIMAVERA EN LA TUMBA.

2.CAÑA DULCE.MÁS RÁPIDO QUE LA CALESA.

A media mañana, Casto, y Secundino, divisaron el calesín del médico. El Sr. Eulogio de los Santos atravesó el portón de “La Milagrosa;” saludó a los niños con una sonrisa; y, prosiguió su camino bajo la hilera de Palmas Reales. Los niños reían, mientras aplastaban con sus pies descalzos las pencas regadas por el suelo; probaban a ver si podían correr más aprisa que el caballo.

Dominga vio venir al Sr. Eulogio desde lo alto de la escalera. Buenos días Sr. Don Eulogio. Por favor entre. Acompáñeme. Casto, y Secundino, llevaron el calesín al establo; y le dieron a la cabalgadura un poco, bastante poco, de la ración de agua del día. Dominga le preguntó al médico si podía esperar en el salón de estar; y desapareció por una de las puertas. Juan Bautista salió; saludó a su amigo Eulogio. Le agradeció haber acudido tan pronto. Mandó a Dominga a avisar a Isabel; preparar algo para merendar; y servirlo en la mesa del comedor.

Sr. Eulogio de los Santos
¡Qué gusto volver a verte Juan Bautista! ¿Cómo se ha sentido Isabel?

Don Juan Bautista
Yo diría que no se queja. En partos anteriores, ya para esta época, se sentía bastante mal, y con un genio de los mil demonios.

Sr. Santos Eulogio
Como dice el refrán “la práctica hace al monje.”

Juan Bautista intentó ahogar su risa; y le sirvió una copa de jerez.

Sr. Santos Eulogio
¿Te enteraste Juan Bautista de lo que pasó con los negros en Santa Cruz, y de los motines en las islas de Guadalupe, y de Martinica?

Don Juan Bautista
Sí, lo leí en el Boletín. Eso nos pone en peligro a todos. En esta época tenemos siempre las desgracias pegadas detrás de las orejas. Por eso yo a los míos los llevo con mano dura. Inglaterra, y Francia pueden hacer con los suyos lo que les dé la realísima gana; pero a los míos los sigo mandando yo.

Sr. Eulogio de los Santos
Vi que algunos de los trabajadores tenían cara de los mil demonios. ¿Es que ha pasado algo?

Don Juan Bautista
No Santos, nada que valga la pena de qué hablar. Pero, vamos termina tu copa; y vayamos a ver a Isa.

Eulogio terminó su copa de jerez; y fue con Juan Bautista hasta la habitación de Isabel del Carmen.

Juan Bautista
Isa, aquí está Eulogio, que viene a ver cómo estás.

Isabel del Carmen
Pasen por favor.

Sr. Eulogio de los Santos
Isabel ¡qué alegría volver a verla! ¿Cómo está mi paciente favorita?

Isabel del Carmen
Todavía viva, Eulogio, viva, a Dios gracias. Perdona que no me levante.

Sr. Eulogio de los Santos
No te preocupes por eso, Isabel.

Eulogio sacó algunos instrumentos de su maletín; y comenzó a auscultarla.

Sr. Eulogio de los Santos
Me cuenta Juan Bautista que el nuevo retoño le ha dado menos trabajo que los anteriores.

Isabel del Carmen
En eso no nos engañamos. Es cierto. Parece que este va a ser nuestro querendón; porque se siente como los ángeles del cielo.

Don Juan Bautista
Que así sea; y que nos haga muy felices a todos.

Eulogio no encontró ningún contratiempo.

Sr. Santos Eulogio
Todo está bien Juan Bautista. Alimentación sana; mesura; descanso, y más descanso.

Isabel Del Carmen
Dios quiera que no nos llegue una chancleta. Juan Bautista, no entretengas más a Santos Eulogio. Llévalo a que meriende algo. Debe estar desfallecido después de haber cabalgado durante todo ese tiempo. Por favor pídele que se quede a comer con nosotros, que ya va a ser la hora de la comida.

Don Juan Bautista
Dominga nos está preparando algo.

Sr. Eulogio de los Santos
Le agradezco la invitación pero, será solo el café; dejo la comida para otro día; porque aún me quedan algunos pacientes que visitar antes de regresar al pueblo.

Isabel del Carmen
¡Qué pena! Recuerda que nos prometiste venir otro día con más calma; y sin el maletín de las medicinas.

Sr. Eulogio de los Santos
Así se hará.

Don Juan Bautista
Ya oíste al médico, Isa: descanso, y más descanso. Tú quédate en la cama que yo me encargo de nuestro querido Eulogio.

Juan Bautista, y Eulogio, salieron de la habitación. La mesa estaba adornada con flores.

Don Juan Bautista
Siéntate Eulogio. Sírvete tú mismo todo lo que quieras. Por lo menos así nos refrescamos por dentro, y nos olvidamos un poco del calor.

Dr. Eulogio de los Santos
Juan Bautista tengo que disculparme con usted.

Juan Bautista
¿Por qué razón, Eulogio?

Dr. Eulogio de los Santos
Es que todavía me faltan fondos para pagarle el adeudo de este mes. Parece que la sequía tiene arruinados a todos, y a muchos pacientes los tengo que ver casi de gratis; y apuntarle los adeudos como en los colmados.

Juan Bautista
¡Ay Eulogio!, no te preocupes por eso. ¿Para qué somos amigos? Disfruta tu merienda; y encomendémonos a Dios, que con estos tiempos es lo que se hace.

Juan Bautista, y Eulogio, estuvieron hablando durante un buen rato. Eulogio se despidió de él; y Dominga avisó a los chicos para que trajeran el calesín. Eulogio montó en su transporte; y su fue.

Casto, y Secundino, corrían tras él; y, cuando perdieron de vista al médico, se aseguraron bien de cerrar el portón de “La Milagrosa.”

 

CONTINUARÁ… CAÑA DULCE. ARO, Y VARILLA.

CAÑA DULCE. LA JAULA DEL CASTIGO.

CAÑA DULCE.

Por: Victoruelo.
Copyright por el autor.

Dedicado a mi amigo Javier.

Esta es una historia de ficción siniestra. No está recomendada a menores de edad. Cualquier parecido entre los nombres de personajes y lugares, y los sucesos de la narración, con los nombres de personajes y lugares, y los sucesos de la vida real, es casualidad.

CAÑA DULCE.
Primer Capítulo.

Noche-Amaneciendo-Día (salida del sol).
En la Hacienda “LA MILAGROSA.”

Personajes: Sóoni, Benito Criollo, Zinaré, Don Juan Bautista Menganelli, Primavera, Dominga, Casto, Secundino.

CAÑA DULCE.

Antes de que el sol saliera, Sóoni, y Benito Criollo, trataban de quitarse de encima a la mamá de Primavera. Llegaron a las caballerizas; lo llevaron hasta la jaula; y lo tiraron en uno de los costados de la parte externa; luego fueron a avisarle al patrón.

Zinaré rodeada por un montón de negros, y peones de la hacienda, consolaba a su hijo.

Don Juan Bautista Menganelli dejó su desayuno a medias; mandó a su esposa a esperar al médico metida en su cuarto; y fue directo hasta la jaula. Primavera, al verlo, pegó las rodillas a su pecho; y trató de ahogar sus gemidos mientras repetía: “Yo no fui”, “yo no fui”.

Zinaré suplicaba que no se lo matara, que tuviera Piedad que no le hiciera eso, que ella se cambiaba por él, que por el amor de Dios, no le hiciera eso.

Los trabajadores contemplaban lo que pasaba. Don Juan Bautista dio la orden de abrir la jueyera; ataron al niño de pies, y manos; lo amordazaron; y lo tiraron dentro.

“Échenle un poco de cachiza de cocos para que aprenda cómo es ser postre de cocoteros. Y ustedes a cortar caña que para eso los compré.”

 

Cangrejo de los Cocoteros.

De Gryffindor – Trabajo propio, CC BY 2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1449724

 

Zinaré quedó con el rostro pegado a una de las paredes de la jaula. El patrón le advirtió que no la quería ver por buen rato; le dijo que si no obedecía, a ella le esperaría algo peor. Dio media vuelta; y regresó a la casa a terminar su desayuno. Le dijo a Dominga que mandara a Casto, y a Secundino, abrir el portón de entrada de “La Milagrosa.”

El sol salía tras el horizonte.

 

CONTINUARÁ…  MÁS RÁPIDO QUE LA CALESA.

BONE CHILD.

Traducción en inglés de la narración titulada NIÑO HUESOS. 

Traductor:  Victoruelo.

 

In the capital, Mr. Charles Smith, the Director of the New Bureau of Time, was greatly shocked when Mr. William Wyler, his telegrapher, communicated him the content of the message that reached his office. The satatemen was first necessity. Arriving from one of the Windward Islands, cross the Caribbean Sea; and in August 7´s afternoon, at 3 pm, entered through the South-East cables; moved along a very, very, spaced row of stakes nailed in montains, and arrive the Office of Meteorological Predictions. It stated that a specific atmospheric condition, very unhealthy, approached from the East. Mr. Wyler re-send the dispatch to the Telegraph Offices of several towns that have added that modern service.

 

IT WILL GO ON…

CAÑA DULCE

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CAÑA DULCE.

Por Victoruelo

 

-Mucha gente dice que vio algo así dentro del cañaveral; aunque algunos se contradicen en sus descripciones.

 

De Adrian Pingstone – Taken by Adrian Pingstone, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=692558

 

-Creen que lo que secó a los amantes fue eso.

 

 

 

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